martes, 16 de octubre de 2012

Día 2: Paseando por NY

Segundo día en la Gran Manzana y seguimos explorando. 
Una regla de oro: no planifiques un viaje hasta el extremo de acabar siendo esclavo de tu plan. El clima, el ánimo o el cansancio pueden dictar el mejor recorrido a seguir. Si ayer te pateaste la Quinta Avenida de tienditas, no intentes hacerlo de nuevo al día siguiente: un viaje no es sólo ir de tiendas o de museos, ni tampoco hay que agotarse enseguida.

Con esa regla en mente, salimos del Hotel Milford rumbo a Bryant Park, tratando de echar mano del Metro en la menor medida posible. Está haciendo un tiempo estupendo y las calles nos reclaman. ¡Nada de esconderse bajo el suelo!. Un largo y estupendo paseo nos acerca a la Public Library; sí, esa biblioteca tan clásica y monumental donde se refugian los protagonistas de la película "El día de mañana". Una de las cosas que tiene Nueva York: casi cada rincón ha salido en alguna película o varias, y es divertido reconocer los sitios según pasas.
Llegamos a la Grand Central Terminal del Metro y nos quedamos un ratito dentro admirando el techo y la construcción impresionante. ¡Epic Fail! Es Domingo y las tiendas de dentro están cerradas. Pues habrá que regresar otro día, porque son interesantes. 
Esta mañana vamos a ir al "Almacén de los judíos", una especie de Media Markt muy pintoresco regentado por judíos ortodoxos. Ahora os cuento. El plan es bajar hasta la Segunda e ir subiendo la calle 34 atravesando las avenidas, con eso de que hay un buen día y ninguna prisa. Así que nada, a patear tan contentos con alguna paradita para descansar y una rápidoa incursión en Macy's, para comprar algún encarguito que otro.

Finalmente, llegamos a la Novena con la 34, donde está este almacén de electrónica, el famoso B&H. De entrada famoso porque en él trabajan mayoritariamente unos judíos de esos de las patillas con ricitos, barbas y gorrito hebreo en la cabeza, muy amables por cierto (exceptuamos a la petarda de la recepción. Ay dios, qué tormento de señora). Aparte de lo anterior, lo curioso de este lugar es que lo que vas comprando lo transportan en unas cintas mecánicas que corren por los techos, de tal manera que vas viendo los paquetes pasar fiuuuu, ziuuuu y resulta muy original. El último aspecto a destacar: los precios. Si te das un paseíto por NY y quieres una cámara, portátil, accesorios y cosas así a buen precio, dáte una vuelta por B&H que merece la pena.

Después, con un hambre de lobo, hamburguesa en un Wendy's cercano. En su día hubo Wendy's en España, pero ya los cerraron; Burger King y McDonald's se los "comieron". Las hamburguesas son mejores, pero ni de lejos las mejores de NY. De esas ya os hablaré.

Lo siguiente, un merecido descanso en el hotel, descarga de bolsitas y luego a la tarde, vueltecita por Times Square, aquí al lado, para sacar fotos de noche y hacer unos recaditos en Hershey's (alarma, chocolatito del bueno) y otros sitios. Mmm... tengo pendiente una foto con el vaquero ese que anda por aquí siempre en gayumbos. Es que es un clásico.

Cena en John's Pizzeria a base de pizza Margarita y Spaghetti Bolognesa. Buen precio, buen servicio, un sitio precioso que os recomiendo -aunque ahora andan en obras- y en general, estupendo. Ya tras eso, mis pies dijeron Stop! y hala, al Milford de nuevo para cargar las pilas, que mañana tenemos una cita con el 11S Memorial y unas cuántas cosas más.

Good night New York.



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